• ¿Qué es el ojo seco?

    El término de ojo seco se utiliza para designar el padecimiento ocular de escasez o falta de lágrima. Los “ojos secos“, según la gravedad de la sequedad se clasifican en ligeros, medios y graves. Siendo en la actualidad la enfermedad ocular más frecuente, al comprobarse que la mayoría de los ojos irritables se producen por ojos secos.

  • ¿Qué es la lágrima?

    La lágrima tiene tres componentes diferentes, que se producen en glándulas distintas: Las glándulas lagrimales segregan la fracción acuosa, que constituye el 99% del total lacrimal. La conjuntiva, que tapiza lo blanco del ojo y la pared posterior de los párpados, está sembrada de millones de células caliciformes que producen la porción mucosa (mucina), la cual es menos del 0’5% del total lacrimal. Los párpados tienen en su espesor las glándulas de meibomio (que cuando enferman producen los orzuelos y los chalaziones), que producen la capa lipídica en cantidades ínfimas.

  • ¿Cuáles son las clases de ojo seco?

    Según lo que falte sea lágrima acuosa, mucínica o grasa se habla de ojo seco, acuodeficiente, mucodeficiente y lipodeficiente. A veces, cuesta entender que un ojo con poca mucina, que no absorbe la lágrima y la deja derramar en gotas, sea llamado por el médico un “ojo seco” mucindeficiente, pero su oftalmólogo sabe que la córnea de ese paciente que lagrimea está “seca”, pues no admite el contacto con la lágrima acuosa. Todavía hay un cuarto tipo de ojo seco, el ojo seco epiteliopático, en el que aunque abunden las tres fracciones lagrimales, el epitelio enfermo de la córnea, capa externa de la misma, no se deja untar por la mucina, rechazando así los tres componentes lagrimales. Algunos autores clasifican un quinto grupo de ojo seco, el ojo seco por incongruencia párpado/ojo, es decir, el ojo en el que el párpado padece deformidades o parálisis, y en consecuencia no se aplica adecuadamente sobre la superficie ocular, y por consiguiente, aunque la producción de los tres componentes lagrimales sea normal, el párpado no los extiende sobre el ojo.

  • ¿Cuáles pueden ser sus causas?

    Cualquiera, una o varias unidas, que produzcan la disfunción o destrucción de las diversas glándulas que producen la lágrima, otras menos frecuentes serían las lesiones del epitelio corneal, o alteraciones palpebrales, deformidades y parálisis.

    El caso más frecuente de sequedad ocular es la involución senil. Conforme aumenta la edad de una persona, el ojo produce menos lágrima, de forma que ante la misma agresión externa (viento, humo) una persona de edad siente la sequedad ocular antes que una joven. Las mujeres postmenopaúsicas padecen ojo seco con mucha mayor frecuencia que los varones de su misma edad. Durante el embarazo o cuando toma anticonceptivos también es más frecuente el ojo seco. El ojo seco de las postmenopáusicas se acompaña de otras sequedades de mucosas (ojo, nariz, boca, vagina secos), y a este síndrome se lo conoce como de Sjögren tipo I. Con gran frecuencia el síndrome de Sjögren se acompaña de enfermedades sistémicas como artritis reumatoide o lupus eritematoso, y a esta asociación se le llama síndrome de Sjögren tipo II. Hay muchas medicinas que cuando se toman por razones extra oculares, hacen segregar menos lágrima y saliva. Entre ellas señalaremos los ansiolíticos, antidepresivos, anti psicóticos, antihistamínicos, anticolinérgicos, antihipertensivos, antiparkinsonianos, diuréticos, etc. Si se deja de tomar la medicación, se recupera lentamente la secreción lagrimal normal.

    Las blefaritis marginales, es decir, la inflamación del borde de los párpados, es otra causa frecuente del ojo seco. Cuando los bordes palpebrales se inflaman, se produce una secreción grasa anormal o deficitaria que no protege a la película lagrimal de la evaporación, por lo que la lágrima acuosa se evapora en mayor cuantía, y las sales que contiene disueltas se hacen más concentradas, dañando el epitelio corneal y conjuntival.

  • ¿Cómo puede manifestarse?

    El ojo seco se manifiesta objetivamente por enrojecimiento y subjetivamente por sensación de arenilla; el oftalmólogo descubrirá más signos. Estos signos y síntomas se hacen más evidentes cuando hay viento, ventiladores o aire acondicionado porque la lágrima se evapora más. El ojo seco medio se manifiesta objetivamente por notoria escasez de lágrima y micro ulceraciones, erosiones, pequeñas heridas, cornéales, y subjetivamente por sensación de cuerpo extraño al parpadear con disminución de visión cuando la córnea se queda seca. El ojo seco grave se manifiesta por sequedad intensa de la superficie ocular, leucomas cornéales, manchas blancas y disminución de visión. Afortunadamente su presentación es muy rara.

    En las formas leves y medias de ojo seco, a veces el paciente tiene crisis de lagrimeo intenso, lo que parece negar la existencia del ojo seco. Se debe ello a que hay 3 tipos de lacrimación: la basal, la refleja y la emocional. La lacrimación basal es la que se tiene habitualmente para humedecer la córnea, formar una película lagrimal ante la córnea que facilite la visión, y lubricar el parpadeo; esta producción basal se tiene continuamente, pero en los pacientes de ojo seco es muy escasa. La lacrimación refleja es la que se tiene ocasionalmente cuando algún cuerpo extraño (piedrecita, pestaña) entra detrás de los párpados o se forma una úlcera; el ojo, así irritado, responde con un reflejo de hipersecreción. En la vida diaria esta situación sucede raramente, pero a los pacientes de ojo seco les puede ocurrir cada vez que le aparece una ulcerita corneal provocada por la sequedad. La lacrimación emocional ocurre en algunos estados de ánimo de depresión o de solidaridad; en estas situaciones el paciente con ojo seco llora como una persona normal.

  • ¿Qué precauciones debe tener el paciente con ojo seco?

    Evitar el viento y las corrientes de aire de ventiladores, aire acondicionado de habitaciones, coches o aviones. Si hay que estar en esos lugares, protegerse manteniendo los ojos cerrados o usando gafas cerradas. La calefacción por radiador apenas da corrientes de aire por lo que molesta menos que la de aire acondicionado. Evitar los ambientes secos meteorológicos o de cocinas y fuegos. Humedecer las habitaciones con nebulizadores o colocar un recipiente con agua sobre los radiadores. Parpadear frecuentemente y no tener los ojos muy abiertos. La mirada fisiológica de cerca (lectura, trabajos manuales) se hace mirando algo hacia abajo de forma que la abertura palpebral es aproximadamente de 1 cm2. Cuando se mira de frente cada abertura palpebral es de 2 cm2 y cuando se mira hacia arriba, de 3 cm2, aumentando más la superficie de evaporación. Por eso, el leer en la cama con el libro en alto, o el trabajar con un ordenador con la pantalla a la altura de los ojos favorece la desecación de la superficie ocular. Evitar irritaciones oculares de cualquier tipo (falta de sueño, viento con partículas, humo de tabaco, irritantes químicos volátiles, piscinas cloradas, etc.) a las que el ojo seco tiene menor resistencia.

  • ¿Cómo tratar el ojo seco?

    Debemos perseguir tres objetivos: prevenir y tratar las causas predisponentes. Estudios destinados a descartas causas locales, generales y ambientales. Tratamiento higiénico, observando al máximo las precauciones ya enumeradas. Tratamiento sustitutivo de la lágrima o intentar mantenerla en el ojo, evitando su eliminación, en el primer caso se recomienda el uso de “lágrima artificial”, siempre la que le indique su oftalmólogo, en el segundo caso, se puede proceder al taponamiento de las puntos lagrimales, para ocluir la vía lagrimal o aumento del depósito de retención de la lágrima, por medio de intervenciones quirúrgicas, sobre los párpados. En caso de ojo seco grave, se puede efectuar un cierre de ambos párpados, cosiendo uno a otro, se llama tarsorrafia.

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