Los traumatismos oculares son un motivo de urgencia muy frecuente tanto en los centros de atención especializados. En la mayoría de los casos son traumatismos leves que sólo afectan las cubiertas protectoras del ojo; en otras ocasiones, pueden provocar secuelas de extrema gravedad, siendo la primera causa de ceguera unilateral en el mundo. Por consiguiente, en todo traumatismo que afecte el ojo o estructuras adyacentes debe realizarse una exploración oftalmológica que permita descartar una lesión ocular grave. La imagen de esta página corresponde a un trauma ocular abierto con cuerpo extraño intraocular, una grapa. Note la presencia de óxido en el metal, este debe ser removido por completo para evitar complicaciones mayores.