La cornea es una capa trasparente en la parte anterior del ojo. El trasplante de córnea es la operación por la cual se reemplaza la córnea enferma (que es opaca o de mala calidad para la visión) por la córnea de un donante. El rechazo de córnea se establece cuando el sistema inmune del paciente reconoce la córnea que recibió en el trasplante como extraña. Estadísticamente, los trasplantes de córnea presentan bajas posibilidades de rechazo, cuando estamos frente a un rechazo, la visión se nubla y se deteriora. Los signos de alerta que nos hacen sospechar en un rechazo corneal son: dolor, ojo rojo y disminución de la visión. Cualquiera de estos síntomas debe ser informados de inmediato a su oftalmólogo. El rechazo corneal, cuando es tratado tempranamente se revierte el mismo y la córnea permanece trasparente. En cambio si el rechazo se establece por completo y se trata tardíamente, podría no recuperarse la trasparencia de la córnea. Un trasplante de córnea puede ser realizado nuevamente después de un rechazo de córnea que no respondió a tratamiento, con buenos resultados.